(via inferior)
(via inferior)
“Você chegou como quem não queria nada e eu te entreguei tudo, tudo que havia de melhor em mim. Te dei o meu amor e os meus melhores sorrisos. Como em um tribunal, fui condenada antes mesmo do julgamento, e fui sentenciada a prisão perpétua, presa para sempre em suas mãos. Mas vale lembrar que se você chegasse mil vezes, mil vezes eu te daria tudo, eu te daria o mundo. Eu me entregaria a você.”— Bianca Menezes. (via pronuncio)
No sé para qué me molesto, en confiar o entender lo que tienes por decir. Pareciera que sólo vivo en mis miedos, o por lo menos yo creo eso. Y si yo lo creo, ¿qué importa si estoy o no en lo correcto??
No es como que alguien se quiera tomar la molestia de refutarme a mí misma. Ya nadie más puede entrar a mi cabeza. Un día te fuiste, cerraste la puerta, seguramente rompiste la llave, no volviste.
Después de tanto tiempo han pasado tantas tragedias que cuando nada pasa le decimos un día bueno. Y ¿si algo bueno pasara? quién sabe, al final en realidad nada pasa porque nadie puede, nadie pretende, entrar a corroborar que el todo o la nada están todavía en su lugar.
Entonces, ¿para qué seguir si ni siquiera la presencia significa algo a estas alturas? Y si tuviera por ahí un significado que no haya notado, probablemente también lo percibiría de un modo inadecuado. ¿Quién sabrá cuándo dejar de esperar? Ni siquiera alcanza para borrar tantos errores de continuidad.
¿A dónde va la gente cuando se aleja? Y ¿por qué nunca regresan?
¿¿¿¿Por qué nadie me lleva????
Siento un gran vacío en el alma cuando no estás,
proceso tu ausencia durante días que parecen siglos,
pienso de más cuando tú ni siquiera piensas en mí.
Temo que me llegues a olvidar,
sé que si lo pretendes lo podrías lograr.
Procedo a evitar todo lo que te incluya,
me hago creer que estoy mejor así.
Pero algo pasa y termino pensando en ti,
termino llorando tu ausencia, ya no te veo junto a mí.
Lloro porque siento que te pierdo,
pero al final resulta que sigues aquí.
Te veo y se va el miedo,
alborotas el orden, reordenas mi alma.
Vuelvo a sonreír y a sentir, vuelvo a querer vivir.
Pero, ¿todo para qué?
Si después de unas horas te irás otra vez,
entonces me enfrento de nuevo a tu ausencia.
Vuelvo a creer que te perdí, que no volverás,
intento acostumbrarme una vez más pero…
Regresas después de unos días.
¿Qué esperas de mí?
Regresas como si no me hubieras dejado,
como si nada hubiera pasado.
Me pregunto cuánto te tardarás en volverte a ir.
Cada vez pasa menos tiempo,
y el dolor no se justifica.
Porque sé que de nuevo, en cualquier momento decidirás volverme a dejar
Y es que sabes bien que cuando regreses,
en el mismo lugar donde me dejaste,
me encontrarás.
(Source: harmed, via cegueraprov)
Podría parecer que no hay espacio suficiente o que nunca hay suficiente fe. No es posible, no alcanza para obtener un silencio perfecto, principalmente por la complejidad de identificar si se trata de un silencio incómodo o de uno respetuoso.
El problema mayor con el ruido es que no es en sí un solo ruido; es un conjunto de acontecimientos y pensamientos, uno sobre otro que con la altura esperan alcanzar un fin.
Si es respetuoso entonces habla de autoridad pero sin tener ésta un matiz de negatividad. No sólo habla, grita que los años lo posicionan en el lugar exacto en el que está.
Y si fuera un silencio incómodo es porque hay demasiado ruido; es un conjunto de hoteles, cada uno con más de veintitrés pisos donde el frío entra incluso cuando todas las puertas y ventanas están cerradas (pero no están cerradas) y lo que que está pasando en conjunto es que las gotas de lluvia no paran, se intensifican.
No hay fe suficiente y por eso, todos los presentes, al unísono, se abrigan con un suéter.
No alcanza la fe y por eso es que el ruido aprende a estabilizarse. Es por eso que todas las mentes se dispersan y la mayoría se concentra para mantenerse en su eje y los que no…
Esperan pacientemente a que el ruido cese porque las cosas permanecerán en su forma inicial y mi corazón siempre encontrará una razón para hacerme llorar.
los días no son días desde que ya no los vives conmigo.
las noches no terminan y el sueño es eterno ahora que no eres testigo.
la vida me confunde, la olvido, no hay motivos, desde que te moriste aquel domingo.
ojalá el martes te vuelva a encontrar.
Me gustaría creer, saber que tengo fe. En cambio me encuentro todas las noches con miedo a dormir y una necesidad insaciable de descansar y soñar. Me encuentro con uno que otro miedo y la explicación es más sencilla de lo que aparenta, es cuestión de ponerse a pensar.
Después de analizarlo y entenderlo, sé que es un trastorno mental.
Si será de ansiedad, no sé. Pero es claro que está visto mal.
Lo que el mundo quiere es cerrar los ojos y tardar un poco en regresar, ¿a quién se le ocurriría dejar la oportunidad pasar?
Será entonces por miedo que acompaño a las horas pasar. Y si es por miedo entonces ¿lo puedo parar?, sería más fácil si se pudieran olvidar todas esas verdades que resultan ser las que me acorralan. Pero no puedo entonces, eventualmente, me duermo.
No creas que regreso aliviada sino que alarmada, bajé la guardia y si fue de nuevo una pesadilla, me costará más trabajo perdonar.
Si pudiera decir algo que haga al hecho cambiar, aceptaría todo y dejaría de hablar. Pero sólo hay nada, no puedo dejar de pensar. Descubro al final del día que me provoco las pesadillas y no lo puedo evitar.
no me sorprendería que me dijeras que no te interesa saber qué ha sido de mí. no es sorpresa porque siempre me has dejado claro que no es tu intención seguir junto a mí.
tal vez debería hacer un esfuerzo para entenderlo, procesarlo y afrontarlo. pero no me interesa tanto.
porque sigo recordando, después de dos años, que te prometí un futuro inmaculado, que te aseguré mi corazón y que sigo esperando.
te extraño y cada día lo olvido un poco más porque dime qué otra opción me queda? recordar ya no me trae paz y es todavía peor porque tampoco puedo llorar.
pero el punto de todo esto es que me escondo en direcciones que no conoces y que no te podrían, nunca, importar. porque no es durango, porque ese es un pésimo dato. me escondo en la hora que siempre nos ha hecho dudar y llorar. hoy sólo espero, algún día, por favor, poderte olvidar.
No(?) te extraño y si sí, procuro no hablarlo. Deja tú el no hablarlo, procuro no pensarlo.
Pasan días, meses, creo que ya hasta son años en los que no me detengo a cuestionarme tu existencia.
Hasta que un día inesperado cuando mi tristeza está completamente alejada de ti, cuando tú estás pensando en otras mil doscientas cosas ajenas a mí, apareces en mis sueños a confundirme como siempre has hecho.
Y me despierta una nostalgia peor que cualquier otra, me despierta abruptamente y me grita, me agita, me debilita. ¿Qué hago para que se vaya? ¿Cómo le hago para dejar de pensar en ti?
Te busco en mis recuerdos y si eso es malo, lo peor es que te encuentro. Como ese alguien a quien amé por primera vez, como ese alguien que lloré y lloré diario durante un mes.
Entonces concluyo, anhelo que nos volveremos a encontrar y espero que la próxima vez nos podamos amar.
tengo mis modos de decirme que todo está bien sin ti a mi lado
me escapo de mí con un millón de trucos para recordar que ya no estás.
aunque es muy evidente que me sigues limitando.
y se me ocurrió que haré un último acto de fe, o tal vez no (sabemos lo muchísimo que te amo y sólo tú y yo me conocemos como para saber que siempre vuelvo [pero eso no es difícil de predecir, entonces diré que sólo tú y yo sabemos por qué siempre he de volver] )
mi acto de fe, que antes ha sido creer en vitrales o en el destino o en el amor; hoy es darte argumentos, refutarlos y ponerme en tu lugar único de discrepancia porque mi acto de fe aquí y ahora es que cuando lea esto en voz alta será porque una de tres: te lo estoy leyendo en voz alta (sabiendo que te aburres cuando te leo en voz alta), lo estás leyendo conmigo a tu lado o tres, lo estoy leyendo en el futuro, como reina del tiempo, sabiendo que es tiempo de dejarte ir.
me hago creer que estoy bien sin ti y me escondo comprando de vez en cuando otra marca de cigarros
tú me ves de lejos y sabes (SABES) que siempre vuelvo a los rojos, mi alma me lo pide y no me deja salir. si yo soy la reina del tiempo entonces tú eres el rey de la costumbre
y así como no me proclamaste reina del tiempo viéndolo como algo malo (aunque para mí lo es) yo no te estoy proclamando rey de la costumbre pensando que es malo (aunque para ti lo sea) y oh dear, vaya que en ambos paréntesis lo es.
antes lo hacía más seguido pero es una costumbre as well, que cambio de ruta creyendo que me aburro o me harto pero en realidad lo hago porque no quiero que sepas en donde me paro y cuando la cambio es porque te conté ya sobre qué hay en mi nuevo camino, sobre qué veo o qué odio o qué anhelo.
escucho distintas canciones que nunca se te ocurrirían porque sé que no vives en ellas, pero a quién quiero engañar?? deep down cuando te enteras sabes que no hay algo malo con tal o cual gusto culposo. no hay modo de escapar.
aparentemente la constante es el cambio, las ganas de escapar de tu vista.
pero de nuevo, a quién quiero engañar? la verdad absoluta vive en mi mente y sólo yo lo sé, que ya es caso perdido y no lo vale ya el llorar.
sé que jugar a las escondidas es sólo divertido cuando alguien te quiere encontrar y let’s face it, nunca más será tu intención buscar.
te llevé en el alma como si hubieras sido un amuleto
llego a la conclusión de que te asentaste en mi mente y así pudiste vivir conmigo todo el tiempo en miles de pensamientos
te convertiste en las cosas que yo quería de niña, siempre llevar a alguien especial a los lugares en los que fui feliz
te convertiste en centro eterno, a medio colapse tal vez
te convertiste indispensable, mi gran y curioso motivo
de revivir momentos del pasado, de viajar adversidades
lo mejor de mi vida, el único lugar del que no había salida
la primera persona por la que sentí amor sincero, puro, cuerdo
unos ojos tremendos para mirar, una voz que me atrapaba sin dejarme regresar, un lugar para extrañar y un hogar al cual llegar. un pedazo de cielo en donde se encontraban varias y distintas dimensiones
un nuevo estado mental, una tremenda posibilidad
te convertiste en mi otra mitad, mi más grande y preciado complemento.
te miento si te digo que no te extraño diario, pues claro que lo hago
cada vez te invoco más
cuando te dije que te cuidaría de mí, me refería incluso a prohibirme dejarte de amar
juntos somos lo más, será que lo sabes?
que desde hace un rato tú ya no estás
que me imposibilita quererte recordar
mi viaje favorito y mi ridícula manía de rimar
estarás ahí por siempre mientras mi vida prosigue?
me amarás lo suficiente para seguirme a donde mi voluntad me lleve?
serás lo mejor de mi vida después de haber caído en depresión?
si no eres tú, no quiero que sea
y desde un tiempo que ya no hemos sido, que todo se ha vuelto mierda en todos los sentidos
y de qué sirve estarte escribiendo con el corazón arrancado? no tiene caso, no te importa ni por acaso
seré ignorada otro día, volveré al horrible pueblo en donde importo 1/7 de tu existencia
qué inútil proyecto de vida, pues pierdo la vida y me gano tu rastro de huida


tanto que he cambiado y no lo has notado. no te encuentro ni te veo, sólo me queda el recuerdo.
no quiero rimar, y ya sé que siempre me quejo de eso. cuando hay más de cien mil problemas en el mundo yo me aferro a lo más tonto y banal. quiero llorar por parecer tan superficial.
y es que no quiero probarle a nadie que están equivocados con su percepción de mí, desde que te conozco sólo me ha importado lo que ven tus ojos cuando estoy frente a ellos. has de pensar que es una estupidez y no sé porqué estoy afirmando eso si no tengo idea de qué piensas o cómo formulas tus deducciones.
no sé qué escribir ahora ya que sé que no me vas a leer
pero te amo y no creo algún día dejarlo de hacer. (?